Con la creciente demanda de horneado y asado casero, muchos usuarios descubren que sus hornos parecen "no estar en buenas condiciones": una bandeja de galletas termina quemada en los bordes mientras el centro permanece crudo; Incluso con la temperatura y el tiempo configurados correctamente, el producto final nunca cumple con las expectativas. Algunos podrían suponer que el horno se está estropeando.
Sin embargo, este no es el caso. Esta situación surge por la acumulación de grasa y restos de comida que no se limpian periódicamente. Estas manchas se adhieren a las paredes internas, a los elementos calefactores y a las aspas del ventilador, y después de repetidos calentamientos a altas temperaturas-, se carbonizan formando una capa de sarro endurecida. Esta incrustación dificulta la disipación del calor, lo que reduce la eficiencia del calentamiento y produce un calentamiento desigual de los alimentos. Además, cada vez que se calienta el horno, estos residuos se vuelven a cocer, produciendo humos y olores nocivos que contaminan los alimentos.
¿Cómo solucionar este problema?
Se necesitan dos pasos: limpieza manual y desodorización a alta-temperatura.
Paso 1:Limpiar el horno
Una vez que el horno se haya enfriado por completo y desenchufado, retire todas las piezas y límpielas individualmente. Para la acumulación espesa de grasa en las paredes interiores del horno, se recomienda un método de limpieza natural: mezcle bicarbonato de sodio con una pequeña cantidad de agua para formar una pasta, aplíquela uniformemente sobre la grasa y déjela reposar durante al menos una hora. Luego, límpielo fácilmente con un paño suave y húmedo. Este método es seguro y no-irritante.
Paso dos:Quemador en vacío a alta-temperatura para una limpieza profunda
Después de la limpieza manual, para eliminar toda la humedad residual, la materia orgánica microscópica y los olores-profundamente arraigados, es necesaria una quema final en vacío a alta-temperatura. Coloque el horno vacío y limpio a su temperatura más alta y hornee durante 15 a 20 minutos. Este proceso oxidará y descompondrá completamente cualquier materia orgánica restante. Luego, abra la puerta del horno para una ventilación completa.
Consejos de seguridad
"Cuando queme en vacío a altas temperaturas, asegúrese siempre de que la cocina esté bien-ventilada y de que no haya ningún objeto dentro del horno, incluidas bandejas para hornear y papel de aluminio". Para hornos con funciones de auto-limpieza, esta regla se aplica a su modo de calentamiento normal.
El mantenimiento regular no sólo mejora las tasas de éxito de la cocción y ahorra energía, sino que también garantiza la seguridad alimentaria. Se recomienda que los hornos domésticos se sometan a este tipo de limpieza profunda aproximadamente cada 50 horas de uso, o al menos una vez por trimestre, para mantener en su punto óptimo los alimentos deliciosos y saludables.





